LEÍDO: “La piel profunda” de Sebastián Mondéjar


   Cuando se quiere mediar entre el espíritu y la materia, el pensamiento y la emoción, lo revelado logra saltar toda sabiduría y filosofía, se puede llegar a una lengua universal, a una especie de alegría que nos reconforta y nos renueva.
   Cuando un libro de poemas se pone en música.
   Y esto, recordémoslo, es una creación del hombre.
   Ninguna palabra en vano.



DE CAMINO

Todo el cielo en mis ojos.
Todo el mundo en mi oído.
Y la palabra piedra
pronunciando mis pasos.

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